Pasos para contar 0: la disposición
Os va a parecer una tontería, pero para contar un cuento el paso "cero" es la disposición: las ganas de contar, vamos. Cuantas más ganas, cuanto más te apetezca, mejor te va a salir. Por eso es mucho más fácil (que sí, que es más fácil) contarle un cuento a las personas que quieres (tus hijos, por ejemplo).
Pero ¿qué pasa si tengo que contar "por obligación"? En ese caso, pensar un poco en la motivación real: lo mucho que van a aprender mis alumn@s con el cuento, el buen ambiente que va a quedar después en el grupo de jóvenes del campamento, lo mucho que lo van a apreciar los mayores de la residencia... (o, ya en plan "mercenario", el dinerito que me van a pagar, si es el caso).
Hale, aquí van los "deberes" del curso: id pensando cuatro o cinco públicos diferentes y que motivación os convencería para contarles un cuento. Y luego, me lo comentáis.
Saluditos!

laura dijo
con los niños, mi mayor motivación es verles cómo disfrutan, cómo entran a saco y divertirme yo exagerando gestos, cambiando voces... con los adolescentes me motiva el sorprenderles disfrutando de un relato oral y engancharles con historias que ellos puedan continuar por su cuenta (leyendo), me gusta el poder envolvente de las palabras, sentir cómo les hago cosquillas en la cabeza, cómo rumian las historias, cómo les descubro cosas. con jóvenes y adultos, quizás me motivaría el poder contar otro tipo de relatos, con otras temáticas u otras estructuras... o también el sorprenderles con la sencillez... ale.
26 Julio 2006 | 05:36 PM